DUDAS...
No existe el tiempo. Lo compruebo y me echo a temblar como un niño. Tampoco ando tan lejos de serlo, pero... ¿quién gestiona entonces las manecillas de mi reloj?.
Preguntas y me evado hacia campos de fresas, columnas de humo y otros aerosoles. Creo estar indefinidamente confinado en la duda, vislumbrando mundo entre sus almenas. ¿Vendrás tú a repetirme que comercian con la certeza?.
La exigencia envuelve mi lamento y lo anuda a mi carne. Fiel reflejo del deseo amoral que me recorre, asalta y apuntala, amenazante y amable de súbito. Dudo que quieras seguir leyéndome. ¿O sí?.

El Neumococo Chochiflán dijo
Yo sin duda querré seguir leyéndote
¿O no?
Dudo, luego existo
5 Abril 2006 | 03:10 AM